domingo, 12 de agosto de 2007

Se escribe: Amor

La mirada de la distancia,

hacia un lado, hacia el otro,

me acerca,

todavía no sé de que lado estoy,

y hacia dónde voy,

a veces voy a tu arte,

a veces a tu deseo infinito,

y otras me quedo en mi única ecuación: yo misma,

se abren, se ramifican, se extienden los brazos y las piernas de la distancia,

perturbando aún más mi deseo de amarte, de tocarte, de besarte,

de entrar en tu cuarto,

de boda sin sexo,

hasta volver al otro lado de todos los amores que no amaré,

de todos los deseos que no desearé,

para sólo soñarte cruzando los puentes del aire, y

los puentes de palabras,

que atraviesas cada noche, para amarnos,

entrando en tu entre piernas,

desnuda,

con mis labios mojados por los restos de mi amor,

que estuvo detenido, guardado en el desierto,

hasta el astío!

como un áspid, envenenándote de deseo, seducción y amor,

existándote aún más el vacío de la soledad,

anesteciándote el dolor,

dónde sólo prevalezca lo inmenso de nuestro amor,

y bañarme de tu sexo y mi inocencia.