Primera foto:
en el rostro se ve la infancia felíz
a la hora de la siesta,
el silencio y soledad de los espacios
se refugian a la sombra
de una brisa suave de verano,
sentada en el descanzo
de las escaleras,
alrededor.....cartas de amor,
que alguna vez quemaron por dentro,
como el amor que quema por dentro
en este instante.
Segunda foto:
nueces, pan y pasas de uva,
mantel de limones amarillos,
un jazmín perfumado,
fotografías de los 80, con diplomas en mano,
pasado...que hoy se renueva en sonrisas y recuerdos,
un lápiz , una hoja de papel Rivadavia a rayas,
y la última poesía dibujada a las cuatro de la tarde,
sobre la vieja mesa.
Tercera foto:
tu foto,
ahí, impresa en papel,
acomañándome en mi cama, mientras
leo los diarios de hoy.
sábado, 24 de noviembre de 2007
sábado, 17 de noviembre de 2007
Lo que sólo dos letras pueden dejar de hacernos sentir.
Sólo son dos letras, en medio de todo el alfabeto,
que van juntas, "i" y "n",
"in",
todo lo que perdemos
cuando toman estas palabras,
felicidad,
que van juntas, "i" y "n",
"in",
todo lo que perdemos
cuando toman estas palabras,
felicidad,
concebir,
digno,
digno,
tranquilo,
seguro,
cierto,
audible,
seguro,
cierto,
audible,
tolerante,
transigente,
satisfecho,
pero nos trae:
lo inmenso e intenso,
pero nos trae:
lo inmenso e intenso,
del instante inocente,
interno e íntimo.
interno e íntimo.
Aquellas palabras, desde Caracas, aquella vez.
Vacío,
balcón semi-vacío,
bajo un cielo lleno de nubes grises,
lo cuál lo deja vacío de estrellas ante mis ojos,
-relativo-
ya que el cielo tiene más estrellas que granos de arena
de todas las playas juntas,
decía el poeta aquel,
vaso de escocés a medio llenar,
sobre una jardinera un tanto escasa de flores,
pero abundante de helechos mal sembrados,
¿contarte mi vida?,
¿o escribir?,
escribir, sólo un poco de incoherencias en medio del trajín de la vida diaria,
plagadas de apuros, colas de tránsito, algo de política desagradable,
y diez mil sinsabores que paulativamente se van adueñando de
nuestro día a día,
-pausa-
el vaso se vació, debo irme a casa, mañana me levanto temprano.
abreelfindelarazon, gracias.
balcón semi-vacío,
bajo un cielo lleno de nubes grises,
lo cuál lo deja vacío de estrellas ante mis ojos,
-relativo-
ya que el cielo tiene más estrellas que granos de arena
de todas las playas juntas,
decía el poeta aquel,
vaso de escocés a medio llenar,
sobre una jardinera un tanto escasa de flores,
pero abundante de helechos mal sembrados,
¿contarte mi vida?,
¿o escribir?,
escribir, sólo un poco de incoherencias en medio del trajín de la vida diaria,
plagadas de apuros, colas de tránsito, algo de política desagradable,
y diez mil sinsabores que paulativamente se van adueñando de
nuestro día a día,
-pausa-
el vaso se vació, debo irme a casa, mañana me levanto temprano.
abreelfindelarazon, gracias.
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